jueves, 1 de septiembre de 2016

                       

                         GASTRONOMIA  AREQUIPEÑA  



La cocina arequipeña ha alcanzado fama por ser una de las más variadas y sabrosas del Perú. Posee la mayor diversidad respecto a otras localidades del Perú gracias a la amplia despensa que posee en su campiña, investigaciones han registrado 194 variedades de platos típicos, de los cuales 40 son entradas, 11 chupes o almuerzos, 11 caldos, 70 guisos o segundos, 51 postres, dulces y salados, y 11 bebidas.


La cocina arequipeña es un portentoso bastión de la gastronomía peruana, es producto del mestizaje entre una cocina andina ancestral y la española, entre los productos naturales de su costa y los de las alturas andinas. Es reconocida por sus variados platos, generalmente de sabores fuertes, y la constante presencia de camarón de río, y del rocoto, especie de ají grande parecido al pimentón rojo, y de fuerte picor. Estos platos, son servidos en los restaurantes criollos o en restaurantes caseros y tradicionales llamados "picanterías".


Usted amará los restaurantes y la cocina de Arequipa, también conocidos como picanterías, en donde la deliciosa gastronomía de la región esparce sus aromas gracias al calor de la leña. El rocoto, delicia ícono de la zona, el solterito de queso, el caldo blanco, el chicharrón de cerdo, el guisado y el conocido adobo dominical, deleitan a los visitantes.

¿Y los postres? ¡Manjares de los dioses! En su privilegiado encuentro con la Ciudad Blanca de Arequipa, no se olvide de probar la tradicional chicha de maíz acompañada por un delicioso anís, el Nájar, como digestivo. ¿Qué más se puede pedir?

Arequipa

Las picanterías de la Ciudad Blanca son la expresión moderna de una costumbre ancestral de la región, que vincula lo rural con lo gastronómico. Son restaurantes tradicionales donde aún se cocina con leña, una fuente de calor natural que intensifica el aroma de las especias en las comidas.
Un plato símbolo de Arequipa es el rocoto relleno con picadillo de carne, queso, huevos y aceituna, y cubierto con una lonja de queso derretido. Otras entradas de sabor arequipeño son el solterito de queso, que combina habas, choclo o maíz, aceitunas, rocoto y queso picado en una marinada de limón y hierbas; y la ocopa, cuatro o cinco rodajas de papa hervida cubiertas con una crema elaborada con leche, queso, maní, ají, cebollas, galletas y cola de camarón.
Como toda ciudad serrana, Arequipa ofrece suculentas sopas. Las más conocidas son el caldo blanco, altamente contundente y saludable, con lomos de cordero, papa, choclo o maíz, garbanzo, chuño y especias; la sopa puchero, un guisado de res, cerdo y gallina con verduras y hierbas; y el chupe de camarones, un caldo de camarones con leche y queso.
En Arequipa, los domingos en la mañana encontrará adobo, un plato de fondo elaborado con lomo de cerdo, ají, cebolla y chicha de jora. Los arequipeños gustan mucho del chicharrón de cerdo y el guisado. De ahí derivan sus picantes, como el picante de cerdo, de res, de cordero o de pato; también el locro, un guisado de zapallo con carne de res o cordero; y la malaya frita, que consiste en falda de res guisada y dorada servida con yuca frita y salsa de cebolla.
Los postres arequipeños son variados, como los buñuelos de bolillas de harina, huevos y leche, que se sirven en miel de chancaca; y el queso helado, que se prepara con coco, canela, leche y especias y, una vez cuajado, se sirve con miel o solo. También son famosos sus chocolates y toffees. La bebida tradicional es la chicha de maíz o chicha de jora y el anís Nájar, un licor local que se toma como digestivo, principalmente tras el consumo de cerdo.



































































































































































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